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PADRESOLTERISMO (Julio, 2005)

La paternidad soltera no es una manifestación  social reciente, pero, en la actualidad es una una realidad  instalada y culturalmente aceptada.

No obstante, todos estamos inmersos en un océano de cambios y a una velocidad en que los proyectos personales y de vida tiritan y se entrampan, de repente abdicar y resignarse a desligarse de situaciones de vida, pareciera ser la solución más inocua, pero,  los padres solteros no desean  volver atrás, porque ya están las huellas de otro ser único, hospedado en el vientre materno, alojado en la mente del padre y abrazado al corazón  de ambos.

Desde lo escuchado en consulta, esta experiencia del hijo anunciado, ya sea concebido en una relación con  vínculo significativo y/o esporádica,  se vive en con gran trascendencia en al ámbito personal, y viene a ser una experiencia  absolutamente enriquecedora para el padre actual, porque  desea reconocerlo y a su vez, necesita ser reconocido por él. En este sentido, opera una suerte de transmutación, porque pareciera ser que el hijo anunciado, es el que engendra la paternidad en el  padre soltero.

 Difícil de comprender dentro de los cánones socio jurídicos y desde las señales machistas circulantes en la cotidianeidad, pero el padresolterismo se hace visible porque a nivel de tribunales (cuando no le es posible otra vía más expedita) demanda espacio y tiempo de encuentro, y persevera  insistentemente para  ser padre presente y  desempeñar su rol afectivo y participar en la crianza del hijo. 

El padre soltero al igual que los padres divorciados, anhelan  ser padres comprometidos afectivamente y constituirse en figuras representativas en la vida cotidiana de sus hijos.  Esta situación 'solteros con hijos' deriva tanto de uniones vividas en consenso, de vinculaciones  no cohabitadas y en muchas ocasiones a través de relaciones esporádicas.

Precisando, la vinculación de consenso es aquella unión en que la pareja decide vivir en común sin legalizar la relación (por aspectos multifactoriales) y en  esta situación, cuando deciden expresarse como padres y madres, el hijo constituye un eje afectivo dinámico, tal como ocurre en la vinculación de una pareja de derecho.

En las relaciones no cohabitadas y/o de pareja 'esquema del pololeo imperante' el polo afectivo es la relación y cuando llega el hijo, puede implicar tanto un deseo de ser padres en forma independiente y/o  de formalizar la unión.

En los contactos esporádicos, producto de encuentros casuales que no han tenido niveles de trascendencia amorosa, el bebé en gestación es recibido y reconocido por el padre. Paradojalmente son muchos más los padres solteros que quieren ser padres e incluso determinados a someterse a la prueba del ADN, para concretar la venida del hijo, que  los padres periféricos, casuales y abandónicos.  

Esto se debe a que   los padres solteros desean declarar y encarnar su paternidad. Incluso la narrativa de los padres en consulta, opera como  un antecedente (hablo de diversos estratos socioeconómicos y educacionales) de que es la futura paternidad  la que se opone al término del  embarazo porque construye lazos de apertura amorosa hacia el hijo en gestación. Esta elección emocional surge desde el embarazo masculino que se instala en la mente del hombre, así como el embarazo femenino se sitúa en el centro de su biología.

Este giro nivel individual opera espontáneamente al percibir que no todo lo que nos rodea es desechable, que sí existieron  momentos gratos, episodios encantados, grandes pasiones, y todos estos encandilamientos aún cuando en ocasiones fueron fugaces, sí quedaron registrados en la memoria.  Uno de esos grandes e imborrables relámpagos que perduran porque fraguan una vida del antes y del después, es la concepción del hijo cualesquiera sean las circunstancias.

Felicitaciones a todos los padres que sienten y desean al hijo desde una  paternidad soltera, porque la vida se va moldeando  no sólo por el tejido de los afectos sino también por la pasarela de  los encuentros que nos presenta la vida. 

 

 

 María Guisella Steffen Cáceres

Magister en Ciencias de la Educación con Mención en Relaciones Humanas y Familia y Licenciada en Familia

  

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